martes, 21 de marzo de 2017

¡Las cosas no cambian por si solas, empecemos por cambiar nosotros!

Empecemos por una gran frase que desarrollará el siguiente contenido a publicar esta semana.

"Solo la renovación puede mantener, el que se queda parado, se retrasa".


Bien os preguntaréis a qué viene el introducir dicha oración, pues bien, me refiero al estancamiento y por lo tanto al retraso y mala gestión de la Educación actualmente.


Todos creo que estamos de acuerdo, que la normativa educativa no ha sido modificada ni restaurada con el paso del tiempo, con todo ello también me refiero a la gestión educativa de miles de profesores y a cómo imparten sus clases.

Todos somos presentes día a día como un profesor se basa en sentarse en su mesa y leer diapositivas sin dar ningún tipo de explicación, ejemplos, detenerse en ver si alguien tiene dudas o dar por hechos conocimientos que no nos han enseñado.
O como no, el llegar a clase y todo se transforma en una distancia entre profesor y alumno como si se tratara de una clase estamentada por derechos y valores.
Este tipo de acciones junto con otras más como el abuso excesivo de deberes, trabajos...que mandan aun habiendo tenido de 5 a 6 horas de clases por la mañana.

Este sistema educativo está impuesto desde hace años, podría decir que anterior a mis padres y ya es decir la gran diferencia que se establece entre los años setenta con respecto a hoy en día.

Creo que ya es hora de que el sector educativo tome medidas y todo esto cambie, porque decirme una cosa, ¿Esto es educar?
Creo que esto es lo que más se aleja a una educación, regida al silencio, estudiar miles de cosas, separación entre profesor y alumno, y que te lean los contenidos sin ningún tipo de explicación o sin introducir ninguna práctica educativa, solo papel y silencio.

Es normal que miles de niños acaben antes de tiempo sus estudios, ya que esta actitud no les motiva nada a seguir, esto no solo ocurre con personas adolescentes, esto ocurre desde pequeños y mientras vamos creciendo nuestras ganas van siendo menores hasta que finalmente desaparecen.
Además de no olvidar la cantidad de obstáculos que nos ponen, tanto económicamente, como numérica, es una presión constante.
Tener que levantarte cada día y ver que si no llegas a unas décimas no podrás seguir estudiando porque no obtendrás la beca y porque si esta ayuda no la recibes tus padres no podrán seguir costeando tus estudios.

Considero que esto debería de cambiar y dar más posibilidades y ayudas aquellos que la necesitan para formarse y educar en la práctica y teoría y no tener a miles de niños y adolescentes con una presión constante y con miedo al fracaso, porque esa es la imagen que nos dan sino alcanzamos esos objetivos que exigen tener.

Os diré una cosa, invertir en educación, es invertir en futuro.

                                         ¡Por un cambio!  


2 comentarios:

  1. ¡Buenas, Raquel!
    Estoy de acuerdo contigo. La educación no debería de ser de esta forma, en ninguno de los sentidos. En cuanto a la educación de los más jóvenes, pienso que deben centrarse en enseñar los valores. Deberían dejar de mandar tres páginas de deberes de cada asignatura porque esa no es manera de aprender ya que esos conocimientos se acabarán olvidando.
    Buena entrada. Saludos.

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  2. Buenas tardes Sara!
    En primer lugar gracias por comentar mi entrada semanal y por tu opinión hacia esta.
    Tienes toda la razón, ojalá y todo empiece a cambiar y por lo tanto que este cambio se acerque más a lo correcto, a la educación en valores, principios y conocimientos, dando paso a más conocimientos de nuestro día a día y no centrándose tanto en la nota.
    Un saludo!

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